Archivo de la categoría: Uncategorized

El puesto de CEO empresa (Chief Executive Officer) atrae la atención de miles de jóvenes profesionales en todo el mundo. Con referentes como Jeff Bezos, Bill Gates, Mark Zuckerberg, Meg Whitman, Tim Cook, Elon Musk, Marissa Mayer y otros tantos, los millennials de hoy aspiran a ser CEO en el futuro. Pero… ¿Qué se necesita para alcanzarlo? ¡Te lo contamos en esta nota!

 

CEO empresa: cómo alcanzar tu meta profesional

¿Qué es un CEO empresa?

Literalmente, este término se traduce como Chief Executive Officer, Director Ejecutivo, Consejero Delegado, Presidente Ejecutivo o Principal Oficial Ejecutivo.

En líneas generales podemos decir que es la figura de mayor responsabilidad en la empresa, la más capacitada para la toma de decisiones administrativas y, generalmente, la que recibe una mayor remuneración. En otras palabras, es quien tiene la mayor autoridad de una compañía, quien se encarga de la gestión y administración de la misma.

Esta denominación se aplica fundamentalmente en las empresas de perfil tecnológico de países anglosajones, pero desde hace algunos años la globalización logró instalar el término en prácticamente todos los sectores y países.

¿Qué hace un CEO en la empresa?

Las tareas del CEO en la empresa son diversas, pero todas implican un elevado nivel de responsabilidad y compromiso, tanto con su trabajo como con la cultura de la organización para la que trabaja.

En algunas pequeñas empresas esta figura no existe pues tanto la presidencia como la dirección ejecutiva recaen en el presidente de la empresa y por lo tanto el CEO tiene menos tareas a cargo. En este caso, el presidente dictará las estrategias generales que la compañía debe seguir y el CEO de la empresa será quien se ocupe de la parte administrativa y operativa. Si el presidente de la compañía es una figura ausente en el día a día, el CEO deberá asumir también la toma de decisiones estratégicas para el futuro de la misma.

Por lo tanto, podemos decir que sus tareas específicas dependerán de la composición misma de la compañía.

En las grandes empresas, es común que el CEO tenga a cargo todo un equipo de trabajo, con subdirectores encargados de áreas particulares. Por ejemplo, puede contar con la ayuda de un Director de Finanzas, un Director de Marketing o la figura que requiera la compañía.

Algunas de sus funciones específicas son:

  • Tomar decisiones estratégicas.
  • Administrar los activos de la empresa.
  • Gestionar las actividades de la organización.
  • Formar un grupo de trabajo comprometido.
  • Mantener motivados a los empleados.
  • Asegurarse de que el personal de la empresa se mantenga actualizado.
  • Escuchar las necesidades de los diferentes sectores de la empresa.
  • Evaluar constantemente la estrategia empresarial, y cambiarla si es necesario.
  • Aprobar o rechazar todas las decisiones de los subdirectores.
  • Relacionarse con otras compañías importantes del sector.

¿Qué se necesita para ser CEO?

En líneas generales debemos decir que, para ser CEO, cualquier profesional necesita básicamente dos cosas: una sólida formación educativa y profesional, y habilidades de liderazgo.

Si tenemos que añadir un tercer ingrediente a esta “fórmula del CEO empresa perfecto” este sin lugar a dudas sería el compromiso, tanto con su empleo como con la empresa. No en vano los grandes CEO como Elon Musk, Bill Gates y Mark Zuckerberg son los primeros en llegar y también los últimos en irse de sus respectivas compañías. Se ha demostrado que las personas inteligentes trabajan menos y obtienen mejores resultados, pero este no es el caso de quienes aspiran al puesto de Chief Executive Officer, pues de ninguna forma pueden permitirse trabajar menos que sus subordinados aunque de todos modos necesiten obtener los mejores resultados.

De acuerdo a un estudio realizado por Qlik, el 96% de los CEO del mundo son hombres, por lo que lamentablemente debemos decir que pertenecer a determinado género también puede ser un ingrediente importante para alcanzar este puesto. Y así lo será hasta que la brecha de género se reduzca un poco y las empresas permitan a las mujeres alcanzar puestos de liderazgo.

Descubre lo que pueden hacer las mujeres para llegar a puestos de liderazgo

Este estudio también indica que la mayoría de los CEO de empresas en todo el mundo son de mediana edad, y poseen formación superior en universidades de prestigio. Las carreras más frecuentes entre estos profesionales son las de Economía, ADE o incluso Ingeniería.

Si analizamos el ranking los CEO mejor valorados de Estados Unidos publicado por la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO), o el de los 100 mejores CEO del mundo elaborado por la revista Fortune, podemos deducir que para llegar a ser CEO de empresa se requiere:

1) Poseer estudios:

Si bien con algunos casos (como el de Bill Gates y Mark Zuckerberg) se comprueba que no es necesario culminar los estudios para emprender con éxito un negocio, lo cierto es que el camino hacia un puesto de Chief Executive Officer será mucho más sencillo con un título universitario bajo el brazo.

Analizando los mencionados rankings, podemos decir que las carreras de Ciencias Empresariales y Economía son las más seguras para adquirir este puesto, sin embargo, las de Ciencias, Ingeniería y Leyes también se encuentran presentes en los CV de algunos de los CEO más importantes del mundo.

En cuanto a universidades, la mayoría de quienes ostentan estos puestos eligen a las más prestigiosas, destacándose las universidades de Oxford y Cambridge, seguidas por la Universidad de Harvard o el Imperial College de Tokio.

2) Tener un MBA:

Esto no quiere decir que el título de grado no sea suficiente, sino que poseer un MBA brinda mayores posibilidades de acercarse a este puesto. Si bien solo el 18% de los CEO más importantes del mundo (de acuerdo a los rankings anteriormente mencionados) poseen un MBA, es sabido que este tipo de programas se encuentran especialmente diseñados para mejorar las perspectivas de negocio y fomentar el desarrollo de habilidades de liderazgo y gestión.

3) Poseer un CV sólido:

Aunque tengas la mejor formación, no conseguirás este cargo sin una sólida experiencia laboral previa. El 9% de los CEO trabajó como director general antes de llegar a este cargo, mientras el 11% se dedicó a cargos vinculados a las finanzas u operaciones, y el restante 80% a empleos de rubros diferentes a su formación académica. Así que, ya lo sabes, si quieres ser CEO debes estar dispuesto a trabajar en el cargo que sea para luego crecer y optar por esta posición.

4) Habilidades técnicas y/o financieras:

Los CEO más famosos tienen una de estas habilidades, o a veces ambas. Por ejemplo, Jeff Bezos trabajó desde niño arreglando molinos de viento, lo que le brindó un increíble dominio de habilidades técnicas y la capacidad para tolerar el ensayo y error.

Por su parte, las habilidades financieras sirven al profesional para adaptarse a un entorno en el que tendrá que saber convivir con peces gordos, luchando por obtener el mayor beneficio para su empresa. Si posee conocimientos de finanzas sin lugar a dudas lo tendrá más fácil a la hora de buscar financiación o colocar un nuevo producto en el mercado.

Características que todo buen CEO debe tener

  • Es capaz de prevenir amenazas y actuar antes de que estas lo golpeen.
  • Sabe encontrar y aprovechar las oportunidades para que su negocio crezca.
  • No tiene miedo de cambiar, a tal punto que la innovación es uno de sus objetivos fundamentales.
  • Sabe adaptarse a los cambios sin perder de vista su objetivo empresarial.
  • Conoce a la perfección las necesidades de sus clientes.
  • No le tiembla el pulso a la hora de tomar decisiones difíciles, y puede contemplar todos los factores necesarios para que nada se le pase por alto.
  • Es ambicioso y quiere crecer, por lo que no teme quedarse haciendo horas extra.
  • No ve al trabajo como una carga sino como una posibilidad de demostrar lo que vale.
  • Sabe comunicar sus ideas de forma correcta, su palabra es tomada en cuenta y apreciada tanto por sus colegas como por sus subordinados.
  • Es creativo, piensa más allá del molde.
  • Escucha a los otros y asume sus errores.
  • Hace Networking y contacta con todo tipo de profesionales que puedan aportar algo positivo a la empresa.
  • Es humilde y sabe que, si bien las decisiones más importantes están a su cargo, los triunfos de la empresa no son individuales sino colectivos.

¿Cuándo se puede llegar a ser CEO?

Ya nos gustaría que sea tan sencillo como llegar a una empresa, mostrar un buen desempeño y acceder a una oportunidad de ascenso. Pero la realidad demuestra que este proceso lleva un poco más de tiempo.

Antes de pensar en un plazo determinado, es necesario considerar que las empresas tienen diferentes niveles de responsabilidad (por lo general entre 7 y 8), por lo que todo dependerá del tiempo que lleve al trabajador superar cada uno de estos niveles. Si, por ejemplos, ocupas dos años en pasar al siguiente nivel de responsabilidad podrías tardar entre 14 y 16 años en convertirte en CEO de una empresa; pero si te lleva de tres a cuatro años realizar este pasaje podrían pasar 28 años hasta que llegues a este cargo.

Suponiendo que te gradúas con un promedio de 25 años, lo más lógico sería que a los 39 años tengas más posibilidades de convertirte en CEO de una empresa. Sin embargo, cada empresa tiene una realidad distinta y para toda norma existen excepciones, como el caso de Mark Zuckerberg que con apenas 32 años se convirtió en fundador y CEO de Facebook.

CEO empresa: cómo se puede acelerar este ascenso

Si quieres ser un CEO de empresa exitoso, te recomendamos seguir estos consejos. Pero si lo que quieres es acelerar tu camino hacia este puesto, debes hacer lo siguiente:

1) Ser curioso:

Aprende sobre tus propias tareas, pero también sobre las de tus compañeros, desarrolla tu curiosidad y no te pongas límites. Saca el máximo provecho del tiempo que ocupes en cada puesto y aprende de todos los profesionales que te rodeen.

2) No te aferres:

Quizá la lógica dicta que, para llegar a CEO de empresa, lo mejor es permanecer mucho tiempo en una misma compañía y desarrollar allí una carrera. Pero lo cierto es que si realmente quieres alcanzar esta posición no debes detenerte en callejones sin salida que no te permitan crecer. No te aferres, no temas arriesgarte, tu futuro está ahí afuera esperando que te atrevas a forjarlo.

3) Actualízate:

No dejes nunca de formarte, de aprender constantemente de tu entorno. No solo lograrás adquirir nuevas habilidades y posicionarte mejor para alcanzar puestos de responsabilidad, sino que además podrás conocer a nuevos profesionales.

Tipos de CEO en la empresa

Cada tipo de CEO en la empresa tiene un conjunto diferente de motivaciones, fortalezas y desafíos. A veces, un CEO puede actuar como dos o tres tipos de CEO diferentes, pero normalmente solo lo hacen como uno.

Entre las clases de CEO más comunes, tal y como publica HRmagazine se encuentran:

  • El ejecutor comercial.
  • El impulsor del valor financiero.
  • El emprendedor corporativo.
  • El embajador corporativo.
  • El misionero global.
  • El campeón de personas.

Es fundamental que los responsables de la organización al más alto nivel entiendan qué tipo de CEO de empresa tienen en plantilla, para poder ayudar a este líder a trabajar al máximo rendimiento y llevar al negocio a la excelencia. Al mismo tiempo, ese conocimiento les servirá para preparar a la siguiente generación de líderes.

¿Serías un buen líder?

Descúbrelo gratis

Los estudios del grado en Estudios Internacionales pueden abrirte una puerta en el mundo globalizado en el que nos encontramos actualmente. Todo está cada vez más interrelacionado, tanto política como empresarialmente. Los negocios también se han universalizado, y por ello se necesitan personas que se desenvuelvan con soltura en ese entorno.
¿Qué salidas profesionales tiene el grado en Estudios Internacionales?

¿Qué se estudia en el grado de Estudios Internacionales?

El objetivo del grado de Estudios Internacionales es formar al alumnado en las relaciones internacionales. Quienes superen el grado dispondrán del conocimiento adecuado para analizar las relaciones e interacciones entre países, además de conocer las distintas organizaciones políticas que existen, los organismos culturales, económicos y de otros tipos, así como los movimientos artísticos y literarios que predominan en el espacio cultural de cada país.

Para que las relaciones entre países tengan éxito, es necesario que la toma de decisiones tenga en cuenta todos estos parámetros. Es por ello que la formación del grado de Estudios Internacionales contempla todos los conocimientos y competencias que se necesitan para comprender la complicada realidad globalizada.

El alumnado recibe formación en distintos ámbitos de las relaciones internacionales, como por ejemplo el funcionamiento del sistema internacional, tanto desde una visión global como regional.

También se trabajan las herramientas para analizar las relaciones internacionales, teniendo en cuenta las políticas de los diversos países, así como otros elementos económicos y jurídicos del mundo actual.

Dicha formación puede servirte tanto para trabajar en empresas privadas, como en organismos e instituciones públicas. Esto hace que el grado de Estudios Internacionales tenga múltiples  salidas profesionales.

Asignaturas del grado de Estudios Internacionales

El plan de estudios es diferente en función de la universidad que elijas y, por lo tanto, las asignaturas pueden también pueden diferir. En algunas universidades el grado de Estudios Internacionales puede centrarse en algún aspecto concreto, como conflictos y tratados de paz de una región determinada, por ejemplo. En general, estas son algunas de las asignaturas a cursar: 

  • Introducción a las relaciones internacionales
  • Geopolítica
  • Derecho internacional público
  • Políticas administrativas públicas
  • Inglés para las relaciones internacionales
  • Diplomacia y política exterior
  • Política económica internacional

Salidas laborales del grado de Estudios Internacionales

Las salidas laborales son diversas y muy variadas. Al terminar el grado podrás trabajar en administraciones civiles del Estado, cuerpos de diplomacia, órganos de la Unión Europeaservicios de inteligencia, etc,..

Pero también podrás hacerlo en consultorías y asesorías, tanto públicas como privadas, en  centros de investigación, ONG´s, partidos políticos, empresas multinacionales, empresas de cooperación y gestión internacional, e incluso en la mediación de conflictos

Como ves, las opciones son muchas. Además, dado que el campo laboral incluye distintos países, el estudio de idiomas está muy presente.

Algunos ejemplos de actividades laborales relacionadas con el grado de Estudios Internacionales son:

  • Actividad diplomática
  • Despachos de abogados internacionales
  • Gabinetes de consultoría y asesoramiento jurídico internacional
  • Analistas y asesores internacionales en empresas multinacionales
  • Analista de servicios de información, inteligencia y contrainteligencia
  • Información y comunicación internacionales
  • Comunicación de organizaciones intergubernamentales o no gubernamentales
  • Docencia e investigación
  • Posibilidad de acceder a diversos cuerpos funcionariales

Si te interesa encontrar estudios especializados en el ámbito internacional, que te den la oportunidad de trabajar en casi cualquier país del mundo, el grado en Estudios Internacionales es lo que estás buscando. Como has visto, las salidas laborales son casi infinitas. Así que, ya sabes, si te interesan las relaciones internacionales, este es tu grado.

Con el fin de no exponer a la población de aspirantes al riesgo de contagio de COVID-19 con pruebas presenciales, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) estableció mecanismos para tomar elementos de la prueba Saber 11 del Icfes, que sirvan de base para adelantar la evaluación y el proceso de admisión para el primer periodo de 2021.
BOGOTÁ D. C., 01 de octubre de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Las pruebas a tener en cuenta deberán ser desde el segundo semestre de 2014 en adelante, pues son totalmente comparables con las previstas para el segundo semestre de 2020; de estas se evaluarán los componentes de matemáticas, ciencias, ciencias sociales y lectura crítica.

La inscripción para el proceso de admisión del 2021-I comenzará a mediados de octubre de 2020 e irá hasta mediados de noviembre del presente año, según lo anunció el profesor Mario Alberto Pérez, director Nacional de Admisiones de la UNAL.

“Una directriz técnica y académica del Icfes nos informó que todas las pruebas que aplicarán en octubre y en noviembre son totalmente equiparables, y según esa premisa tendremos a todos los aspirantes evaluados en las mismas condiciones y criterios de igualdad”, sostiene el director.

El Icfes utiliza una técnica de equiparación que les permite hacer comparables las pruebas, es decir, como si todos los aspirantes estuvieran en un mismo sistema de evaluación, lo que le evita a la Universidad tener que aplicar una segunda prueba que requeriría triplicar el número de docentes y ampliar sus espacios.

“Dadas las circunstancias actuales de emergencia sanitaria en todo el mundo, buscamos de alguna manera tener el menor impacto posible en estos procesos, ya que sería muy difícil adaptarnos a la capacidad requerida de triplicar el número de espacios y docentes para aplicar el examen, y más aún hacer concurrir a los aspirantes a una segunda prueba en tiempos tan cortos entre una y otra”, explicó el profesor Pérez.

Por su parte, las personas interesadas en participar en el proceso de admisión de la UNAL que no tengan un registro de aplicación de pruebas Saber 11 a partir del segundo semestre de 2014, deberán inscribirse y aplicar la prueba correspondiente para este segundo semestre de 2020, la cual contará con un periodo de inscripción válido hasta el 6 de octubre.

Registro del Icfes, único requisito

Quienes deseen inscribirse en el proceso de la UNAL deberán indicar el registro del Servicio Nacional de Pruebas (SNP), que es el número o código que el Icfes asigna a cada persona que presenta el examen de Estado.

Ese número, asociado con el número del documento de identificación con el que se presentó la prueba Saber 11, permitirá que la Universidad acceda a las bases de datos y extraiga los resultados de cada uno de los componentes para realizar la evaluación.

Si el aspirante ha presentado la prueba Saber 11 en más de una oportunidad, este elegirá el SNP con el que se quiera presentar a la UNAL.

Según el profesor Pérez, se espera que el calendario para el proceso de admisión para el primer semestre de 2021 esté disponible a partir de la próxima semana.

“En términos generales, las inscripciones comenzarán a mediados de octubre y estarían terminando hacia mediados de noviembre. Después habría un periodo de tiempo en el cual se harán validaciones y exámenes específicos para el programa de Música. Como en diciembre ya se tendrán los resultados de la Prueba Saber 11, se procesará la información, y esperamos que para el 15 de enero ya tengamos la lista del total de admitidos”, detalla el directivo.

Respecto a la inscripción en los programas especiales PAES y Peama, se hará igual que con los curriculares, y con los mismos criterios de evaluación que se han manejado en ocasiones anteriores.

Inscripciones aplazadas

Las personas que decidieron e informaron el aplazamiento de su participación en el proceso de admisiones para 2020-II podrán presentar el código de inscripción o pin anterior a esta nueva convocatoria, por lo que solo requerirán inscribirse.

Así mismo, quienes no quedaron admitidos para el periodo 2020-II deberán inscribirse nuevamente y cancelar el valor requerido.

“Es importante que todas las personas, independientemente de la situación en la que estén, si quieren participar para el periodo 2021-I deben realizar su proceso de inscripción según los criterios ya establecidos”, concluyó el profesor Pérez.

(Por: fin/SMC/MLA/LOF)

Tecnología y mujeres representan un problema al que nos enfrentamos en la actualidad, y que lleva años consolidándose. El género femenino no está representado en la ciencia y eso aleja a la innovación de algunas de las cualidades típicamente asociadas a las mujeres.

 

Tecnología y mujeres: las claves del nuevo liderazgo

Tal y como Martin Rees escribe en su obra “Our Final Hour”, «lo que suceda aquí en la Tierra, en este siglo, posiblemente podría marcar la diferencia entre una eternidad cercana llena de formas de vida cada vez más complejas y sutiles y una llena de nada más que materia básica». Las generaciones futuras agradecerán a las organizaciones que se tomen en serio el vínculo entre la inteligencia colectiva y la participación femenina y hagan posible que mujeres y tecnología vayan de la mano. Vamos a ver por qué

Tecnología y mujeres: una relación poco frecuente

No llega al 30 % el número de investigadoras en el mundo. En los Estados Unidos, las mujeres representan solo alrededor del 25% de las ocupaciones en campos como la informática y las matemáticas, y en España, solo un 25 % de los matriculados en carreras como Ingeniería o Arquitectura son mujeres (ElMundo).

Si estas estadísticas te sorprenden, puede que los siguientes datos terminen de revelarte cuál es la verdadera relación entre mujeres y tecnología:

  • Las mujeres ocupan solo el 5% de los puestos de liderazgo en la industria tecnológica (TechCrunch).
  • El 78% de los estudiantes no puede nombrar a ninguna mujer que trabaje en tecnología (PWC).
  • Solo el 3% de las mujeres elige una carrera en tecnología como primera opción (PWC).

El desequilibrio de género en la tecnología no solo representa una oportunidad perdida para las mujeres y la sociedad, sino también para las empresas. Está demostrado que tener una fuerza laboral más diversa, incluido un equilibrio de género equitativo, contribuye a mejores resultados de negocio.

Esto refleja la amplia gama de beneficios que se derivan de la diversidad en el lugar de trabajo, que van, desde la capacidad de involucrar a los clientes de manera más efectiva al reflejar la sociedad en general, hasta el disfrute de capacidades mejoradas en áreas donde las mujeres son especialmente fuertes, como la resolución de problemas y la inteligencia emocional.

En pocas palabras, la diversidad es una ventaja competitiva que confirma la necesidad de abogar por el tándem de tecnología y mujeres.

¿Qué hace que un equipo sea más inteligente?

Un estudio de 2010, publicado en la revista Science, hizo dos descubrimientos inesperados. Primero, estableció que los grupos pueden exhibir una inteligencia colectiva. La mayoría de nosotros estamos familiarizados con la inteligencia humana general, que describe el nivel de inteligencia de una persona en un amplio espectro de tareas cognitivas. Resulta que los grupos también tienen una inteligencia «colectiva» similar que determina el nivel de éxito con el que pueden navegar estas tareas cognitivas.

Se trata de un hallazgo importante porque la investigación, la gestión y muchos otros tipos de tareas se realizan cada vez más en grupos, trabajando tanto cara a cara, como virtualmente. Para optimizar el rendimiento del grupo, debemos comprender qué hace que un grupo sea más inteligente y aquí es donde se pone de manifiesto la fructífera asociación entre tecnología y mujeres.

Intuitivamente, uno podría pensar que los grupos con miembros realmente inteligentes serán también inteligentes. Este no es el caso. Los investigadores no encontraron una correlación fuerte entre la inteligencia promedio de los miembros y la inteligencia colectiva del grupo. De manera similar, uno podría sospechar que el coeficiente intelectual del grupo aumentará si un miembro del grupo tiene un coeficiente intelectual particularmente alto. Pero nuevamente, el estudio no encontró una correlación fuerte entre la persona más inteligente del grupo y la inteligencia colectiva del grupo.

En cambio, el estudio encontró tres factores relacionados con la inteligencia grupal:

  • El primero se refiere a la «sensibilidad social» de los miembros del grupo, medida por la prueba «leer la mente en los ojos». Este término se refiere a la capacidad de uno para inferir los estados emocionales de los demás al captar ciertas pistas no verbales.
  • El segundo se refiere al número de turnos para hablar de los miembros del grupo. Se demostró que los grupos en los que unas pocas personas dominaban la conversación eran menos inteligentes colectivamente que aquellos con una distribución más equitativa de turnos conversacionales.
  • El último factor se relaciona con el número de miembros femeninos: cuantas más mujeres en el grupo, mayor es el coeficiente intelectual del grupo.

Por tanto, podría decirse que el coeficiente intelectual colectivo de un grupo tiene más que ver con la dinámica del equipo que con la suma de la capacidad intelectual de sus miembros. Esta es una razón de peso para fomentar la correlación entre tecnología y mujeres, algo necesario, sobre todo si tenemos en cuenta que la tecnología marca una gran diferencia para las personas y las sociedades en todo el mundo, por su potencial de introducir mejoras.

Existen las suficientes condiciones meteorológicas, técnicas y económicas para instalar sistemas solares fotovoltaicos residenciales en Medellín y en los otros 10 municipios del Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA).
MEDELLÍN, 01 de octubre de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Así lo evidenció el estudio “Caracterización de la radiación solar para la estimación del potencial de energía fotovoltaica en entornos urbanos, caso de estudio: Valle de Aburrá”, tesis de Nathalia Correa, de la Maestría en Ingeniería – Recursos Hidráulicos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín.

Esta investigación busca promover la diversificación de la matriz energética y mejorar el acceso a este servicio para los ciudadanos, de manera que la planificación energética de los municipios del AMVA sea más sostenible y resiliente.

En el desarrollo de la tesis se estudiaron las características meteorológicas, energéticas, técnicas y morfológicas relevantes de los municipios del Valle de Aburrá, para determinar la viabilidad de generar energía solar fotovoltaica a pequeña escala en el área urbana.

La primera parte del trabajo fue la caracterización del recurso natural, que es la radiación solar, identificando factores meteorológicos que lo afectarían.

“El principal factor limitante de la radiación que llega a la superficie son las nubes, por lo que se trabajó a partir de información satelital y mediciones en tierra para estimar cuánta radiación solar se podría perder por efecto de las nubes, dependiendo del mes y la hora del día”, explicó la investigadora.

Aunque la atmósfera del Valle de Aburrá no esté completamente transparente, el paso de radiación solar sigue siendo significativa y aprovechable en comparación con otras latitudes.

Para estimar la energía fotovoltaica acorde con la morfología urbana se utilizaron herramientas de información geográfica, satelital y meteorológica en tierra, junto con mediciones de potencia de tres paneles solares experimentales.

Dichos sistemas, en las laderas occidental y oriental y en la base del Valle, permitieron conocer similitudes y diferencias en la respuesta a la potencia generada.

A partir de esto se calcularon indicadores de rendimiento y se construyó un indicador de eficiencia basado en el índice de cielo despejado, que involucra la radiación recibida en superficie y afectada directamente por la nubosidad.

En la tercera parte se usaron ajustes lineales y se marcó una escala para estimar la potencia que se generaría en muy corto plazo, y la certidumbre que tendría la potencia de los paneles y la generada según el efecto de las nubes.

Otra parte engloba el resultado principal del trabajo, tomando en consideración los anteriores y estimando la energía solar fotovoltaica que se generaría en techos de diferentes zonas urbanas representativas (ZUR).

“Se pensó en los sectores urbanos porque las ciudades son las mayores consumidoras de energía, pero a su vez podrían generar parte de su gasto para pensar en ciudades resilientes ante el cambio climático”, explicó la magíster Correa.

Se escogieron seis ZUR según ubicación en el Valle, que tuvieran mayores densidades poblacionales y mayores tasas de urbanización, y que fueran zonas contrastantes por efecto de la topografía y la morfología urbana.

“Para la sección oriental escogí Campo Valdés, que tiene edificaciones de baja altura y azoteas de edificios altos en Bosque Chuscal en Envigado, para ver diferencias, pues aunque están en la misma ladera tienen una configuración urbana diferente”, indicó la investigadora.

“De la ladera occidental escogí el 12 de Octubre, con edificaciones bajas y partes altas de Calasanz. En el centro del Valle, edificaciones mixtas cercanas a La Aguacatala y algunos edificios de la Universidad Eafit; y Santa Cruz, en Itagüí, sector industrial, para mezclar tipologías urbanas del Valle y lograr mejor caracterización del recurso”, agregó.

“Las zonas urbanas del centro de Valle cubren un mayor consumo, después están las del oeste y luego las del este. Por efecto de la nubosidad, hay reducción de energía; abril y octubre son los meses menos fuertes, y diciembre y julio muestran los panoramas más favorables para generar energía en el día”, indicó la investigadora.

La quinta sección es un estudio de prefactibilidad de aprovechamiento solar a nivel residencial en la región, planteado en un escenario hipotético, un hogar estrato 4 en el centro del Valle con un costo de referencia de 1 kilovatio/hora.

Según el caso hipotético, el periodo de recuperación de la inversión es menor a la vida útil del sistema fotovoltaico; siempre fueron mayores las ganancias que las pérdidas y exportar o vender excedentes de energía al operador es todavía más rentable.

Después de caracterizar el recurso de radiación solar y de la viabilidad física, considerando factores como nubosidad y topografía, la investigación formula varias recomendaciones orientadas a optimizar el aprovechamiento de la energía solar fotovoltaica en el Valle de Aburrá.

(Por: fin/OLML/MLA/LOF)

De los 21 decanos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) que asumieron hoy sus cargos ante la Rectora, profesora Dolly Montoya Castaño, 9 son nombrados por primera vez en la presente administración para liderar la gestión y el destino de sus facultades hasta 2022.
MANIZALES, 01 de octubre de 2020 — Agencia de Noticias UN-

El acto protocolario de posesión se llevó a cabo virtualmente este lunes con la participación de más de 60 asistentes, entre vicerrectores, decanos, profesores e investigadores.

“Le damos una feliz bienvenida a nuestro equipo de dirección de la UNAL; todos llegaron hasta aquí gracias a su compromiso institucional y a la capacidad que tienen de pensar más allá de los problemas cotidianos, por sus propuestas para lograr programas que incluyan la Facultad, la Sede y la Universidad en su conjunto, y por sus exposiciones sólidas que fueron bien recibidas por la comunidad universitaria”.

Así lo señaló la rectora de la UNAL, quien destacó además que estos cargos imponen una enorme responsabilidad: “debemos tomar decisiones fundamentadas en la ética, la transparencia, la equidad, la legalidad y la probidad, teniendo presente que no somos representantes de unos intereses particulares, sino parte de una comunidad en la que ejercemos una dirección colectiva caracterizada por ayudar a desarrollar capacidades de liderazgo”.

Mientras 12 de los 21 decanos repiten en sus cargos, aquellos que llegan por primera vez a la Decanatura de su Facultad en la presente administración en la Sede Bogotá son los profesores: Giovanny Garavito Cárdenas en la Facultad de Ciencias; Carlos Guillermo Páramo Bonilla en Ciencias Humanas; Gloria Mabel Carrillo González en Enfermería, y Lucía Botero Espinosa en Medicina Veterinaria y de Zootecnia.

En la Sede Manizales, Juan Carlos Chica Mesa en Administración; en la Sede Medellín, Mauricio Andrés Osorio en Ciencias y Johana Vásquez Velásquez en Ciencias Humanas y Económicas; y en la Sede Palmira, Mario Augusto García Dávila en Ciencias Agropecuarias y Juan Gabriel León Hernández en Ingeniería y Administración.

La designación de decanos, realizada por el Consejo Superior Universitario el 31 de mayo, fue el resultado de un proceso de consulta electrónica –a través de un aplicativo virtual– en el que participaron 2.203 docentes, 8.003 estudiantes y 3.819 egresados.

Acreditación, el reto mayor

Según la Rectora de la Institución, uno de los retos principales es el proceso de acreditación institucional, que por primera vez se realizará de forma virtual entre el 13 y 16 de octubre del presente año.

“Recibiremos la visita virtual de los pares evaluadores, un proceso en el que su reto será poner en evidencia los logros alcanzados por nuestra comunidad en los últimos años, teniendo presente que la acreditación es un proceso que da cuenta que somos un proyecto colectivo con un destino compartido”, señaló la Directiva.

La evaluación de la reforma académica es otra de las tareas fundamentales: “esta evaluación ha sido el resultado de un esfuerzo de toda la comunidad, en la han participado actores de los distintos estamentos. Este trabajo debe aportar elementos para la formación de los estudiantes como profesionales y como ciudadanos, debe llevar a proponer estrategias que nos permitan cumplir con los objetivos sobre los cuales se debe orientar nuestra academia hacia 2034”, concluyó la Rectora.

Los reelegidos

En la Sede Bogotá:

Jorge Armando Rodríguez, Facultad de Ciencias Económicas

Economista y magíster en Economía de la UNAL, magíster en Economía de la Universidad de Cambridge y doctor en Políticas Públicas de la Universidad de Pittsburgh. Se ha desempeñado como docente asociado de la Escuela de Economía, director del Centro de Investigación para el Desarrollo y coordinador de la Maestría en Economía. También ha trabajado en otras entidades públicas.

Hernando Torres, Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales

Abogado de la UNAL, especialista en Economía de la Universidad de Carleton, especialista en Derecho Laboral y de la Seguridad y en Contratos y Daños de la Universidad de Salamanca, magíster en Economía de la Pontificia Universidad Javeriana y doctor en Derecho de la Universidad Externado de Colombia. Se ha desempeñado como docente asociado de la Facultad y ha laborado en entidades públicas.

Carlos Eduardo Naranjo, Facultad de Artes

Arquitecto de la UNAL, magíster en Arquitectura de la Universidad de Minnesota, magíster en Ciencia de la Arquitectura y doctor en Arquitectura de la Universidad de Pensilvania. Se ha desempeñado como profesor asociado de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo de la UNAL y de otras instituciones educativas.

José Ricardo Navarro, Facultad de Medicina

Médico y cirujano de la Universidad del Valle, especialista en Anestesiología y Reanimación de la UNAL. Se ha desempeñado como docente de la UNAL y ha laborado en el sector privado.

Dairo Javier Marín, Facultad de Odontología

Odontólogo, especialista en Rehabilitación Oral de la UNAL, magíster en Gerontología Social de la Universidad Autónoma de Madrid y doctor en Investigación en Estomatología de la Universidad de Granada. Se ha desempeñado como decano y docente de la Facultad de Odontología de la UNAL y ha laborado en el sector público y privado.

María Alejandra Guzmán, Facultad de Ingeniería

Ingeniera mecánica, especialista y magíster en Administración Industrial de la UNAL, especialista en Gerencia de Proyectos en Ingeniería de la Universidad de La Salle y doctora en Ingeniería Mecánica de la Universidad de Sao Paulo. Se ha desempeñado como profesora asociada del Departamento de Ingeniería Mecánica y Mecatrónica de la Facultad de Ingeniería.

Aníbal Orlando Herrera, Facultad de Ciencias Agrarias

Ingeniero de Alimentos de la Fundación Universidad Incca de Colombia, magíster en Economía Agraria de la UNAL y doctor en Ciencias y Tecnología de Alimentos de la Universidad Autónoma de Madrid. Se ha desempeñado como docente de la UNAL y de otras instituciones educativas, y además ha laborado en el sector privado.

En la Sede Manizales:

Santiago Ruiz Herrera, Facultad de Ingeniería y Arquitectura

Ingeniero Industrial de la UNAL, especialista en Salud Ocupacional de la Universidad Autónoma de Manizales, magíster en Investigación Operativa y Estadística y doctor en Ingeniería, Industrias y Organizaciones de la UNAL. Se ha desempeñado como profesor de la UNAL y ha laborado en el sector privado.

Carlos Daniel Acosta, Facultad de Ciencias Exactas

Licenciado en Matemáticas de la Universidad de Sucre, magíster y doctor en Ciencias – Matemáticas de la UNAL. Se ha desempeñado como profesor asociado del Departamento de Matemáticas y Estadística de la UNAL y de otras instituciones privadas.

En la Sede Medellín:

Juan Pablo Duque, Facultad de Arquitectura

Arquitecto de la UNAL, magíster en Filosofía de la Universidad de Caldas y doctor en Historia de la UNAL. Se ha desempeñado como profesor de la Facultad de Arquitectura de la UNAL Sede Medellín y de otras instituciones educativas privadas.

Guillermo León Vásquez, Facultad de Ciencias Agrarias

Ingeniero forestal, magíster en Estudios Urbano-Regionales y doctor en Ecología de la UNAL. Se ha desempeñado como profesor asociado del Departamento de Ciencias Forestales de la UNAL Sede Medellín.

Verónica Catalina Botero, Facultad de Minas

Ingeniera civil de la Universidad Eafit y geóloga de la UNAL, magíster en Estudios Geológicos del Instituto Internacional de Ciencias de la Información Geográfica y Observación de la Tierra de la Universidad de Twente, y doctora de la Universidad de Utrecht. Se ha desempeñado como profesora asociada del Departamento de Geociencias y Medio Ambiente de la UNAL Sede Medellín y en el sector privado.

Los nuevos

En la Sede Bogotá:

Giovanny Garavito Cárdenas, Facultad de Ciencias

Químico farmacéutico, magíster en Ciencias y Farmacología y doctor en Farmacología. Docente de la UNAL desde 2004 y director del Departamento de Farmacia.

https://n9.cl/leu3

Carlos Guillermo Páramo Bonilla, Facultad de Ciencias Humanas

Antropólogo de la UNAL, magíster en Antropología y doctor en Historia de la UNAL. Docente de tiempo completo en la UNAL desde 2008. En 2019 recibió la distinción por “Docencia Excepcional e Investigación Meritoria”.

https://n9.cl/y8zr

Gloria Mabel Carrillo González, Facultad de Enfermería

Enfermera, magíster en Enfermería con énfasis en Gerencia de Servicios de Salud y doctora en Enfermería de la UNAL. Docente de la UNAL desde 2005 y actual directora del Departamento de Enfermería.

https://n9.cl/xf7bc

Lucía Botero Espinosa, Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia

Médica veterinaria, magíster en Salud Animal y doctora en Ciencias Biomédicas de la UNAL. En 2017 se desempeñó como coordinadora de Posgrado de la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de la UNAL.

https://n9.cl/gibz

En la Sede Manizales:

Juan Carlos Chica Mesa, Facultad de Administración

Ingeniero de sistemas de la Universidad Antonio Nariño, economista empresarial y especialista en Desarrollo Gerencial de la Universidad Autónoma de Manizales, magíster en Administración de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y doctor en Ingeniería Industrial y Organizaciones de la UNAL. Docente de la UNAL desde 2001.

https://n9.cl/t4t9

En la Sede Medellín:

Mauricio Andrés Osorio Lema, Facultad de Ciencias

Ingeniero químico y magíster en Matemáticas de la UNAL, magíster en Matemáticas y Ph. D. en Matemáticas de la Universidad de Cincinnati, EE. UU. Entre junio de 2016 y junio de 2018 se desempeñó como vicedecano Académico de la Facultad de Ciencias de la UNAL Sede Medellín. Es docente de la UNAL desde 2001.

https://n9.cl/9okr

Johana Vásquez Velásquez, Facultad de Ciencias Humanas y Económicas

Economista de la Universidad de Antioquia, magíster en Economía de la Salud del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) de México, y doctora en Ingeniería Industria y Organizaciones de la UNAL. Es docente de la UNAL desde 2009.

https://n9.cl/aop3l

En la Sede Palmira:

Mario Augusto García Dávila, Facultad de Ciencias Agropecuarias

Ingeniero agrónomo, magíster en Producción Vegetal con énfasis en Mejoramiento, y doctor en Ciencias Agropecuarias de la UNAL. Lidera los grupos de investigación “Mejoramiento genético y producción de semillas de hortalizas” y “Recursos genéticos de plantas medicinales y aromáticas”.

https://n9.cl/g0wcc

Juan Gabriel León Hernández, Facultad de Ingeniería y Administración

Ingeniero agrícola de la UNAL, magíster en Ciencias del Agua en Medio Ambiente Continental de la École nationale du génie rural, des eaux et des forêts (ENGREF), y doctor en Ciencias de la Tierra del Ambiente y del Espacio de la Universidad Paul Sabatier. Docente de la UNAL desde 2006.

https://n9.cl/psxpp

(Por: fin/LGH/MLA/LOF)

Así se evidenció en una investigación realizada con ratas en etapa de lactancia, aunque no hubo diferencia entre estas y los grupos a los que se les suministró glutamato monosódico (GMS), un aditivo saborizante químico que se usa en los alimentos.
BOGOTÁ D. C., 02 de octubre de 2020 — Agencia de Noticias UN-

El estudio de Carlos Andrés Sierra, magíster en Fisiología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), pretendía determinar si la separación materna durante la lactancia (SMDL) influía en el consumo de GMS, y si estos factores producen cambios en el aprendizaje, la memoria espacial y el peso.

Los resultados del estudio con la cría de ratas llevarían a concluir que, al igual que en los humanos, no sería óptimo para el desarrollo del recién nacido una separación abrupta de la madre durante su periodo de lactancia, pues ello influiría en su dieta, consumo de alimentos y peso corporal.

El experimento de SMDL se cumplió desde el primer día posnatal hasta el 21; las crías se separaron durante 180 minutos en la mañana y 180 en la tarde, en la fase de oscuridad.

Hubo un grupo de control con animales que no estaban en el experimento SMDL y solo fueron sometidos a cambio de cama. El tratamiento con GMS comenzó en el día posnatal 30 y se tuvieron en cuenta cuatro grupos de trabajo: 7 roedores machos sin GMS y sin SMDL; 12 machos con SMDL y GMS; 11 machos sin SMDL y con GMS, y 10 machos con SMDL y sin GMS.

“Los grupos sometidos al tratamiento con GMS tenían dos botellas de agua. El consumo de GMS se registró cada 24 horas, el peso corporal cada 3 días, y al día 60 las ratas fueron expuestas a la prueba del laberinto de Barnes, que mide el aprendizaje espacial y la memoria”, explica el magíster Sierra.

La separación materna y el consumo de GMS no generaron alteraciones en el desarrollo de tareas espaciales en el laberinto de Barnes para esta investigación.

Sin embargo, esta observación es distinta frente a las conclusiones de otros trabajos del grupo de investigación, en los que existen evidencias que sugieren que la SMDL sí afecta de manera diferencial la memoria espacial en ratas Wistar macho.

La discusión plantea que estadísticamente algunas conclusiones no se podrían probar, como por ejemplo que los animales sometidos a SMDL demostraron tiempos de latencia más largos en ejercicios de memoria y en el laberinto de Barnes, aunque este resultado no es apreciable.

No obstante, el peso de los animales sí fue notablemente afectado por el experimento; aquellos que se sometieron a SMDL y a GMS aumentaron su masa corporal más que los individuos de los demás grupos.

La investigación concluye, además, que el estrés crónico de la separación durante la etapa neonatal parece estar relacionado con los animales que también consumieron GMS.

(Por: fin/SRB/MLA/LOF)

Este fruto, que los indígenas expandieron por todo el continente americano para alimentar a las comunidades y sus animales, se puede convertir en un excelente complemento nutricional para la humanidad en tiempos de escasez.
MEDELLÍN, 01 de octubre de 2020 — Agencia de Noticias UN-

“Recuperar el chachafruto es un reencuentro, una reivindicación de nuestra cultura y de nuestros antepasados, y es un homenaje a la naturaleza que nos da estos milagros de vida”.

Así se refirió a este alimento la estudiante de Nutrición y Dietética Laura Salazar, de la U. de Antioquia, en el conversatorio “¿Qué hay de comer?” organizado por la Dirección de Bienestar Universitario de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, en el cual se presentaron las bondades de este “ingrediente inédito”.

En la sesión también participaron la emprendedora Alejandra Mejía y el magíster en Psicopedagogía Luis Felipe Monsalve, coordinador de actividades de Bienestar de la UNAL Sede Medellín, quienes invitaron a redescubrir y disfrutar los sabores y beneficios para la salud que aporta este alimento olvidado, pero delicioso y nutritivo.

“Para este semestre propusimos una serie de programas para reflexionar sobre qué y cómo comemos, que invita a conocer y reconocer ingredientes y preparaciones del recetario nacional”, señala Yris Olaya, directora de Bienestar Universitario de la Facultad de Minas de la UNAL Sede Medellín.

Además de presentar alternativas de alimentación a la comunidad universitaria, este espacio también procura recuperar, conocer y valorar los alimentos tradicionales, para reivindicar ingredientes ancestrales.

“Todo gira alrededor de tener una alimentación saludable que sea sostenible y de saber qué nutrientes nos aporta cada uno de estos ingredientes”, afirma la directora de Bienestar.

Llegó con los incas

Ervirhrina elulis Triana, chachafruto, balú, o fríjol del árbol, tesoro andino que florece en todo Suramérica, llegó a Colombia desde Perú con los indígenas inganos, descendientes de los incas que huían de la guerra y que trajeron semillas cocinadas como fiambre y otras vivas que plantaban en los caminos, hasta establecerse en Putumayo.

Durante la colonización antioqueña, cuando en sus largas correrías los arrieros agotaban sus provisiones, cocinaban a modo de fríjoles las semillas de chachafruto que encontraban en el camino.

Muchos campesinos lo usaban en un “sancocho” con plátano y yuca para alimentar a los cerdos, y molían las vainas para las vacas. Con chachafruto se alimentaron generaciones enteras en zonas rurales apartadas, salvándolas de la hambruna.

También fue sombrío para grandes cultivos de café y ayudó a recuperar suelos desgastados como abono orgánico, con un importante aporte de nitrógeno que fertiliza la tierra.

El chachafruto crece silvestre y muy rápido, sin domesticar, brota casi espontáneamente. El árbol puede alcanzar los 14 m, y a los dos años da su primera cosecha, pequeña, para regalar a los seis o siete años una gran producción.

Crece entre los 1.200 y 2.300 msnm en la media a alta montaña, donde tenga sombrío y agua suficiente, sobre todo en regiones con buena lluvia (necesita de 1.200 a 2.000 mm de agua por año). También es ornamental, por sus flores vistosas y coloridas, entre rojizas y anaranjadas. Sirve de cerco vivo y para fijar la tierra previniendo la erosión.

Superalimento

“Es un superalimento, otro de los llamados ‘frutos de vida’ porque abunda en una naturaleza generosa, se da de manera espontánea en cualquier sitio, crece silvestre sin que nadie lo cuide, y en temporadas de escasez era el aprovisionamiento de alimento”, cuenta la estudiante Mejía.

Agrega que quizás por haber recurrido a él en tiempos difíciles, cuando las cosechas tradicionales no daban fruto o tenían plaga, se asoció con un fruto de pobreza y se estigmatizó como el “primo pobre del fríjol”, pero cuando había pocos alimentos suplía necesidades nutricionales.

“En 100 g de chachafruto –unas 12 o 13 vainas o semillas– hay cerca de 23 g de proteína, lo cual es un excelente aporte. También es rico en aporte de minerales como magnesio, fósforo y potasio, importantes para la nutrición humana”, indicó la estudiante.

Su versatilidad permite preparar sopas similares a las que se hacen con fríjoles, además de bebidas y chichas, arepas y panes, empanadas, tortas, natillas, coladas, papillas para bebé, e incluso puede comerse solo como pasaboca con sal o con panelitas dulces.

Para procesarlo se desgrana, se cocina en agua de 25 a 30 minutos y luego se le quita la cáscara. Cuanto más joven mejor es su contenido de proteína, textura y sabor. Se mezcla con leche para hacer dulces o se come solo. Fue el snack campesino por excelencia; en las tardes, sentaban los niños a pelarlo y comerlo.

Las semillas se utilizan como ingrediente base, o mezcla con otros como harina o cereales, para preparaciones dulces o saladas, como masa de pizza, arequipe, dulces, entre otros. La semilla cruda, pelada y tajada, se usa como chachafritas.

En suma, en estas épocas de pandemia, el chachafruto puede convertirse en un excelente complemento nutricional para la humanidad.

(Por: fin/OLML/MLA/LOF)

Material pedagógico con textiles reciclados y polímeros simularán estructuras pétreas para divulgar el conocimiento científico y patrimonial de la Colección Ricol, del Museo de Geociencias de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín.
MEDELLÍN, 02 de octubre de 2020 — Agencia de Noticias UN-

La Colección Ricol fue recolectada en los años cincuenta por la Richmond Petroleum Company en exploraciones petrolíferas en diferentes zonas del país y tiene más de 8.500 ejemplares fósiles que aún esperan por una clasificación taxonómica y valoración patrimonial.

Para desentrañar este valioso patrimonio surge “Antropolites – Fósiles textiles”, una convergencia entre ciencia y arte para construir réplicas de moluscos marinos que habitaron en Colombia durante el Mioceno medio, hace unos 16 millones de años, cuando la Tierra vivió un calentamiento global que se ha asociado con el aumento de niveles de carbono atmosférico.

Alejandra Ruiz, diseñadora de vestuario de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) y artista textil, adelanta desde 2013 una experimentación plástica de diseño de un nuevo material a partir de polímeros y residuos textiles pre y posconsumo, inspirada en temas geológicos.

A comienzos de este año hizo equipo con la ingeniera geóloga Mariana Vásquez, de la UNAL Sede Medellín, y se contactaron con la paleontóloga Laura Mora, de la UNAL Sede Bogotá, magíster en Ciencias de la Tierra de la Eafit, quien había trabajado con la Colección Ricol. También se comunicaron con la antropóloga Daniela Carvalho, estudiante de la Maestría en Historia y con experiencia en el trabajo con fósiles.

“Conformamos un equipo interdisciplinario lleno de pasión por la divulgación de la ciencia, para acercar a la gente a los materiales patrimoniales guardados en los museos, con técnicas en las que se unen historia, arte, divulgación y geología”, cuenta la geóloga Vásquez.

Su proyecto ganó la “Beca para testeo y validación de bienes creativos en etapa inicial” en la Convocatoria de Estímulos 2020 del Ministerio de Cultura, como propuesta creativa e interdisciplinar que desarrollaría materiales pedagógicos para divulgación científica y apropiación social del conocimiento.

La paleontóloga Mora señala que los materiales producidos por Alejandra simulan muy bien rocas, como una caliza, por ejemplo, y consideró novedosa y cautivadora la propuesta de hacer réplicas de fósiles con textiles reciclados.

Agrega que “era la oportunidad de seguir trabajando con los moluscos fósiles de la Colección Ricol, que tiene buen potencial de investigación, pues cuenta con fósiles de bivalvos, gastrópodos y corales, entre otros, a la espera de ser estudiados”.

El proyecto tiene tres fases: creación, testeo e investigación de mercado. En la primera se elaborarán materiales pedagógicos para uso interno del Museo, para una “Maleta viajera” y para posibles souvenirs museales que se puedan comercializar.

El testeo aparece desde el diseño, cuando utilizan el guión que une las narrativas construidas a partir de lo científico, lo histórico y lo artístico, sobre la Colección Ricol.

En investigación de mercados buscan escalar el proyecto con la meta de terminar los materiales pedagógicos y la “Maleta viajera” a finales de octubre, hacer testeo con producto terminado y el 30 de noviembre entregar el informe final.

Después seguirán trabajando con el Museo de Geociencias en la creación de un “Manual de manejo del material pedagógico”, y con la “Maleta viajera” el Museo podrá llegar a cualquier sitio del país, instituciones educativas, otros museos o empresas que apoyen la divulgación científica.

Lo ideal sería encontrar personas e instituciones que apoyen la elaboración de otras maletas viajeras, para ampliar la labor pedagógica, argumenta el grupo.

Diálogo interdisciplinario

Alejandra Ruiz destaca los procesos de investigación-creación para la generación de conocimiento, porque lo más valioso fue ese diálogo entre disciplinas.

Daniella Carvalho resaltó el aprendizaje conjunto: “nuestro interés es conectar diferentes públicos con estas temáticas, este proyecto es una prueba piloto en la que convergen el arte y la ciencia, acercando y complementando lenguajes”.

“Este proyecto permite avanzar un poco, Laura clasificó taxonómicamente 25 especímenes, pero es un inicio para una colección que tiene 8.500 piezas, un aporte histórico muy importante. Ojalá pudiéramos explorar y estudiar toda la colección”, señaló la diseñadora Ruiz.

Laura Mora agregó que como la Colección Ricol no se ha utilizado en ningún estudio publicado, el proyecto Antropolites es una excelente oportunidad de divulgación científica.

En el proyecto también participan Catalina Suescún, artista plástica de la UNAL, ilustradora, antropóloga visual y museóloga; Beatriz Pérez, artista plástica de la U. de Antioquia y museóloga; Claudia Silva, ingeniera de materiales con experiencia en conservación de la memoria, quien apoya en diseño gráfico y de materiales complementarios; y el diseñador industrial Tomás Hernández, de la UPB, quien hará una apropiación a partir de la fotogrametría y modelos 3D de algunas piezas, porque se busca crear un repositorio digital para acercar los públicos mediante nuevas maneras de apropiación del conocimiento.

(Por: fin/OLML/MLA/LOF)

El Ministerio de Hacienda y Crédito Público y la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) presentaron el libro Sistema de Clasificación Presupuestal, una nueva metodología con la cual se espera lograr presupuestos más trasparentes con información estadística más robusta.
BOGOTÁ D. C., 02 de octubre de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Esta publicación, cuya primera edición es gratuita, es el resultado de cinco años de trabajo interinstitucional, en el que se busca un acercamiento entre el pensar de la academia y el quehacer diario.

Álvaro Viña, gerente Nacional Financiero y Administrativo de la UNAL, explica que desde la Institución se percibió que a través de los nuevos clasificadores el proceso cambia de “compartimentos rígidos” –que van siempre de un punto a otro– a lo que él denomina como una “banda transportadora”, en la cual el proceso se vuelve más fluido e interactúan más fácilmente las distintas áreas financieras.

“Una de las grandes ganancias con la aplicación de estas nuevas metodologías en Colombia es comenzar a comprender el dato, a analizarlo a partir de las evidencias”, aseguró el directivo.

Agregó que “en una sociedad en la que la economía de la información es vital, reducir las incertidumbres permite una mayor trazabilidad, capacidad de análisis y mayor control social de la inversión y el gasto público”.

Por su parte la profesora Dolly Montoya Castaño, rectora de la Universidad, explicó que hasta ahora esta gestión ha utilizado sistemas verticales, jerárquicos, que no necesariamente corresponden a los instrumentos horizontales que han impulsado las organizaciones contemporáneas.

“Estamos comprometidos con un trabajo innovador y transformador, que acoja los nuevos parámetros para hablar el mismo lenguaje financiero internacional, que permita tener datos en tiempo real para tomar decisiones acertadas”, destacó.

Buenas prácticas internacionales

Además de fortalecer las buenas prácticas, Claudia Numa, directora general de Presupuesto Público Nacional del Ministerio, considera que el cambio de los clasificadores presupuestales, de ingresos y de gastos, armonizado con estándares internacionales, permite introducir en el aula de clase elementos de referencia mundial, pero respetando la estructura legal colombiana.

La directora general de Presupuesto Público Nacional del Ministerio explicó que aunque el documento ha sido promovido desde el Gobierno, el acercamiento de la academia al día a día es clave para “articular las áreas involucradas en el mejoramiento de la gestión financiera pública”.

Para la directora, su aplicabilidad en las clases es la base para un mejor aprovechamiento analítico, para discernir en lo académico, lo investigativo y en el análisis de temas públicos y económicos.

“El libro servirá­ de referente para que a futuro Colombia forme parte de los países con buenas prácticas de generación de estadísticas y mejorar los estándares de transparencia presupuestal y fiscal”, puntualiza.

Otro resultado del libro es que guiaría a las entidades a una etapa en la que se aprenda de nuevo a reformular los presupuestos; esto, de la mano con la Institución, que participaría de manera activa en el entrenamiento.

Lelio Rodríguez, subdirector de Análisis y Consolidación Presupuestal del Ministerio, agregó que ese efecto es la gran virtud del trabajo conjunto entre su cartera y la Universidad.

“La idea nació como un documento técnico que orientara a quienes trabajan en ese sector, pero con el apoyo de la academia este libro puede incluso servir de texto de estudio para quienes se están formando en la gestión financiera”, señaló.

El documento, de cinco capítulos, se puede leer en el orden elegido por el usuario: si necesita elementos prácticos de la organización presupuestal puede explorar los tres últimos capítulos, y si tiene dudas conceptuales, los dos primeros.

El gerente Viña recuerda que el texto fue diseñado de tal forma que para el experto conocedor es una hoja de ruta en la práctica, pero para el que apenas inicia es un documento que guía la autoformación.

“Esta es una primera edición, desde aquí se empezará un trabajo de mejoramiento para que incluso dentro de las instituciones los lenguajes se armonicen. Por ejemplo, un concepto en el área de presupuesto de la UNAL para determinados asuntos no coincide con el de la contabilidad; esto nos lleva a que debemos ir aprendiendo”, argumenta el gerente.

Gracias a lo acordado con el Ministerio de Hacienda, el libro tiene una licencia de Creative Commons, es decir que es un texto diseñado para copiar, distribuir o reproducir de forma gratuita, y así fomentar su uso y futuras actualizaciones.

En reunión del Consejo de Institutos y Centros de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá, fueron elegidos los directores para el periodo que va del 17 de octubre de 2020 al 16 de octubre de 2022.
BOGOTÁ D. C., 02 de octubre de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Cinco de los ocho directivos corresponden a nombramientos nuevos, mientras los demás fueron ratificados en sus cargos. La UNAL cuenta con siete institutos y el Centro Agropecuario Marengo (CAM).

En la reunión, cada candidato al cargo directivo hizo una presentación de su hoja de vida y de su propuesta de trabajo. En estas, la mayoría de los docentes destacaron la importancia de cada uno de los institutos internos de la UNAL y propusieron darle continuidad a las actividades que se están realizando en el momento, además de generar nuevos procesos.

Para el profesor Édgar Cortés Reyes, Secretario de la UNAL Sede Bogotá, el momento de la presentación de las propuestas fue una oportunidad para identificar el importante papel que juega la investigación en la UNAL, y lo clave que resulta la interrelación de todos los proyectos que se desarrollan tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

Además, varias de dichas propuestas contemplaron y plantearon el abordaje de la situación actual de pandemia y las necesidades que surgen en alimentación, comunicación y desarrollo de vacunas, entre otros.

“Esa es la misión de los institutos: mirar de forma transversal cómo puede la Universidad responder ante las necesidades del país desde el punto de vista de la investigación”, aseguró el Secretario.

Los nuevos directores

– Nubia Moreno Sarmiento, Instituto de Biotecnología (IBUN): ingeniera química de la UNAL, magíster en Biotecnología de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (México). Ha trabajado en proyectos, como el “Desarrollo de estrategias de control biológico en cultivos forestales y transitorios de interés comercial para Colombia empleando bacterias nativas colombianas”, financiado por Colciencias.

– Coralia Osorio, Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos (ICTA): química y doctora en Ciencias Químicas de la UNAL. Actualmente es editora adjunta de la revista ACS Food Science & Technology, y miembro correspondiente de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, 2020 (pendiente la posesión).

– Ana Patricia Noguera de Echeverry, Instituto de Estudios Ambientales (IDEA): Licenciada en Filosofía y Humanismo de la Universidad de Santo Tomás de Bogotá, magíster en Filosofía Moderna de la UNAL, doctora en Filosofía de la Educación de la Universidad Estatal de Campinas, Sao Pablo, Brasil. Posdoctorado en Antropología del Espacio y el Territorio en la Universidad de Barcelona, España.

– Fabio Roberto Zambrano Pantoja, Instituto de Estudios Urbanos (IEU): economista de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, magíster en Historia de América Latina de la Universidad de París I, Pantheon Sorbona, 1985. Fue Premio Nacional de Periodismo Camacol (2018), y ha sido profesor titular Instituto de Estudios Urbanos (IEU) de la UNAL durante el periodo 2010-2020.

– Luis Fernando Cadavid, Instituto de Genética (IGUN): profesor titular del Instituto de Genética de la UNAL desde el 2017 hasta la fecha. Profesor titular del Departamento de Biología, Faculta de Ciencias de la UNAL Sede Bogotá entre 2007 y 2017, profesor asistente del Departamento de Biología, Universidad de Nuevo México, Albuquerque, NM, USA.

Los directores ratificados

– Augusto Ramírez Godoy, Centro Agropecuario Marengo (CAM): ingeniero agrónomo de la UNAL Sede Palmira, magíster en Ciencias Agrarias y doctor en Ciencias Agrarias de la UNAL. Docente principal de los cursos de pregrado: Manejo Integrado de Plagas, y Patología de Insectos; y de posgrado: Manejo Integrado de Plagas, Acarología, Entomología Económica, y Manejo de Plaguicidas de Uso Agrícola.

– Carlos Caicedo Escobar, Instituto de Estudios en Comunicación y Cultura (IECO): ingeniero metalúrgico de la Universidad Libre de Colombia, administrador de empresas de la UNAL, magíster en Administración de la UNAL. Profesor asociado de la UNAL en el área de Planeación y Gerencia del Departamento de Ingeniería de Sistemas e Industrial. Responsable desde 2014 de los cursos de pregrado: Pensamiento Sistémico, y Gestión y Gerencia de Proyectos.

– Daniel Ricardo Peñaranda, Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (Iepri): licenciado en Historia de la Universidad del Rosario, magíster en Historia de la UNAL y doctor en Sociología de la Universidad de París. Ha sido consultor del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) (2010-2016) y fue director del programa de Ciencia Política de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la UNAL (1994-1997).

(Por: fin/SMC/MLA/LOF)

Para sorpresa de muchos, en diferentes escenarios climáticos modelados a futuro (2030 y 2050), en el suroccidente de la cuenca hidrográfica del río Meta, se proyecta mayor disponibilidad hídrica de la que existe hoy, con lo cual las zonas del Piedemonte llanero serían óptimas para realizar diferentes prácticas agropecuarias.
PALMIRA, 02 de octubre de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Así lo establecieron Brayan Valencia, ingeniero agrícola de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira y miembro del grupo de acción climática de la Alianza de Bioversity International y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), y el profesor Juan Gabriel León, del Departamento de Ingeniería también de la Institución, tras recopilar información histórica del Ideam en la Orinoquia y aplicar un modelo matemático que permite establecer los impactos del cambio climático en este recurso.

La cuenca del río Meta, que acoge al menos seis departamentos y desemboca en los Llanos Orientales de Colombia, es una zona poco poblada en la que existen actividades productivas extensivas a gran escala, lo cual hace que, incluso, sea complicado hacer análisis, pues no hay un alto grado de cobertura de estaciones para monitorear la variabilidad climática.

“Cuando fuimos a hacer un levantamiento de información con base en reportes climáticos de temperatura y precipitación, vimos muchos faltantes, malas mediciones y vacíos de datos”, señala el ingeniero Valencia.

Para él, lo interesante a nivel investigativo también radica en que esta zona que puede ser incluso mucho más biodiversa que el Amazonas colombiano, además de su alta importancia hidrológica.

Actualmente sus principales actividades productivas son la ganadería extensiva y la extensión de cultivos industriales, como palma de aceite y caña de azúcar.

En este contexto, los investigadores encontraron una gran motivación para analizar cómo las variaciones climáticas podrían afectar esta región, que se proyecta como una potencial “despensa” alimentaria a futuro, por su alta productividad en agricultura y actividades pecuarias y piscícolas.

Entre ecuaciones y estaciones climáticas

Como en la información actual reportada por las autoridades competentes de Colombia se encontraron muchos vacíos sobre los registros de los caudales del río Meta, fue necesario utilizar otra metodología de medición. Esta fue desarrollada por el Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD, por sus siglas en francés), a partir de modelos matemáticos y de ecuaciones existentes.

A partir del modelo Muskingum-Cunge se hizo una propagación del caudal a través del trayecto completo del río Meta para saber, en cierto tramo, cómo varía ese caudal con base en las mediciones registradas.

Una propagación es una medición que se hace con tecnología radar, de la altura de la lámina de agua que tiene un río. La mayoría de los satélites que hacen estas mediciones pasan cada 15 días, entonces cada dos semanas, aproximadamente, se tienen datos de esa variación en la altura del agua para aplicarlos en las ecuaciones.

Con este modelo, inicialmente se llenaron los faltantes de información de los registros de caudales que tenían las estaciones del Ideam. Después se hizo una modelación con el software InVEST de la Universidad de Stanford, sobre la disponibilidad hídrica a gran escala en toda la cuenca del río Meta, con información del Ideam, y se calibró con el caudal tomado de la propagación del modelo Muskigum-Cunge. Con esto se proyecta cómo variaría la disponibilidad hídrica en la zona.

Se encontró, entonces, que en gran parte de la cuenca del río Meta habrá un incremento en la disponibilidad hídrica para la mayoría de las subcuencas: tres, en total, ubicadas al sur y al occidente de la cuenca hidrográfica. Por el contrario, solo dos tendrán descensos en sus aguas o poca aceptación a los escenarios de cambio climático proyectados.

La variable atmosférica que estuvo más ligada a la variación del caudal en la zona fue la de temperatura; sin embargo, es importante aclarar que aunque esta incremente en el futuro, dicho aumento no se dará de manera uniforme en el país, sino que estará ligado a diferentes aspectos de espacialidad. Esto hace que dichas variaciones de disponibilidad de agua no sean uniformes en toda la cuenca del río, y también dependan del tipo de cobertura, suelo y manejo, entre otros aspectos.

Los resultados de esta investigación son muy importantes para la región porque –según el ingeniero Valencia– la tecnología radar podría ser una herramienta poderosa para calibrar modelos hidrológicos. Estos podrían ser útiles para predecir la variación de la disponibilidad hídrica en regiones con potencial agropecuario, y en este caso esta región presenta una posible abundancia hídrica que permitiría dichas actividades productivas.

Así mismo se debe tener un mayor control en los horarios y en la exposición a diferentes factores de riesgo, especialmente psicosociales y biomecánicos. Por esta razón es prioritario implantar medidas de autocuidado, hidratación, acondicionamiento físico y seguimiento.

Así lo afirma la profesora Olga Beatriz Guzmán Suárez, del Departamento de la Ocupación Humana de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), terapeuta ocupacional, doctora en Ciencias de la Salud en el Trabajo y coordinadora del Laboratorio de la Ocupación Humana, en el marco de la charla “¿Qué hacer desde terapia ocupacional para que una persona retome su vida cotidiana en la etapa poscovid?”, del programa #SaludUNALContigo.

“Al volver al trabajo en casa o al dependiente se tiene que buscar un equilibrio ocupacional, mediante el cual las personas que tengan que desplazarse a su sitio de trabajo no solo cumplan los protocolos de bioseguridad impartidas por el Gobierno nacional o distrital, sino que se les respeten todas las condiciones de seguridad y salud en el trabajo”.

Cuando una persona sale de la fase crítica por complicaciones a causa de la COVID-19, enfrenta un sentido de libertad, en el que comienza a retomar parte de sus hábitos roles y rutinas. Sin embargo, no se pueden descuidar los protocolos y normas de bioseguridad, los cuales deben ser aún más rigurosos en casa.

Además de las actividades laborales a retomar, también están las actividades en casa, que a su vez estarán determinadas por la evolución de la recuperación de la enfermedad y el tiempo de hospitalización que haya tenido la persona.

Retomando actividades en casa

Para crear una estrategia que les permita a las personas recuperadas volver a las actividades cotidianas, se debe combinar lo que ellas quieren hacer con lo que pueden hacer, y articularlo con lo que su capacidad sensorial, motora, cognitiva, perceptual y socioemocional les permite hacer para tener éxito.

“En una enfermedad como la COVID-19 las capacidades individuales disminuyen, lo que hace que las personas pierdan fuerza, se cansen rápido, presenten dificultades de concentración y haya pérdida de la motivación”, señala la docente Silvia Duarte, terapeuta ocupacional, magíster en Bioética y directora de Bienestar de la Facultad de Medicina de la UNAL.

Según la profesora Duarte, desde la terapia ocupacional se deben planear las actividades que la persona necesita y quiere realizar, para que pueda ejecutarlas a un ritmo y una frecuencia que no la sobrecarguen, pero que también puedan realizarla de forma independiente o con algún tipo de supervisión o de ayuda humana según sus necesidades.

Además hace énfasis en la importancia de organizar las tareas diarias con orientación profesional en cuanto a conservación de la energía, la elaboración de horarios y la priorización de actividades teniendo en cuenta que no todas las podrá realizar, además de tener un tiempo de descanso.

Las pruebas a tener en cuenta deberán ser desde el segundo semestre de 2014 en adelante, pues son totalmente comparables con las previstas para el segundo semestre de 2020; de estas se evaluarán los componentes de matemáticas, ciencias, ciencias sociales y lectura crítica.

La inscripción para el proceso de admisión del 2021-I comenzará a mediados de octubre de 2020 e irá hasta mediados de noviembre del presente año, según lo anunció el profesor Mario Alberto Pérez, director Nacional de Admisiones de la UNAL.

“Una directriz técnica y académica del Icfes nos informó que todas las pruebas que aplicarán en octubre y en noviembre son totalmente equiparables, y según esa premisa tendremos a todos los aspirantes evaluados en las mismas condiciones y criterios de igualdad”, sostiene el director.

El Icfes utiliza una técnica de equiparación que les permite hacer comparables las pruebas, es decir, como si todos los aspirantes estuvieran en un mismo sistema de evaluación, lo que le evita a la Universidad tener que aplicar una segunda prueba que requeriría triplicar el número de docentes y ampliar sus espacios.

“Dadas las circunstancias actuales de emergencia sanitaria en todo el mundo, buscamos de alguna manera tener el menor impacto posible en estos procesos, ya que sería muy difícil adaptarnos a la capacidad requerida de triplicar el número de espacios y docentes para aplicar el examen, y más aún hacer concurrir a los aspirantes a una segunda prueba en tiempos tan cortos entre una y otra”, explicó el profesor Pérez.

Por su parte, las personas interesadas en participar en el proceso de admisión de la UNAL que no tengan un registro de aplicación de pruebas Saber 11 a partir del segundo semestre de 2014, deberán inscribirse y aplicar la prueba correspondiente para este segundo semestre de 2020, la cual contará con un periodo de inscripción válido hasta el 6 de octubre.

Registro del Icfes, único requisito

Quienes deseen inscribirse en el proceso de la UNAL deberán indicar el registro del Servicio Nacional de Pruebas (SNP), que es el número o código que el Icfes asigna a cada persona que presenta el examen de Estado.

Ese número, asociado con el número del documento de identificación con el que se presentó la prueba Saber 11, permitirá que la Universidad acceda a las bases de datos y extraiga los resultados de cada uno de los componentes para realizar la evaluación.

Si el aspirante ha presentado la prueba Saber 11 en más de una oportunidad, este elegirá el SNP con el que se quiera presentar a la UNAL.

Según el profesor Pérez, se espera que el calendario para el proceso de admisión para el primer semestre de 2021 esté disponible a partir de la próxima semana.

“En términos generales, las inscripciones comenzarán a mediados de octubre y estarían terminando hacia mediados de noviembre. Después habría un periodo de tiempo en el cual se harán validaciones y exámenes específicos para el programa de Música. Como en diciembre ya se tendrán los resultados de la Prueba Saber 11, se procesará la información, y esperamos que para el 15 de enero ya tengamos la lista del total de admitidos”, detalla el directivo.

Respecto a la inscripción en los programas especiales PAES y Peama, se hará igual que con los curriculares, y con los mismos criterios de evaluación que se han manejado en ocasiones anteriores.

Inscripciones aplazadas

Las personas que decidieron e informaron el aplazamiento de su participación en el proceso de admisiones para 2020-II podrán presentar el código de inscripción o pin anterior a esta nueva convocatoria, por lo que solo requerirán inscribirse.

Así mismo, quienes no quedaron admitidos para el periodo 2020-II deberán inscribirse nuevamente y cancelar el valor requerido.

“Es importante que todas las personas, independientemente de la situación en la que estén, si quieren participar para el periodo 2021-I deben realizar su proceso de inscripción según los criterios ya establecidos”, concluyó el profesor Pérez.

Así lo evidenció el estudio “Caracterización de la radiación solar para la estimación del potencial de energía fotovoltaica en entornos urbanos, caso de estudio: Valle de Aburrá”, tesis de Nathalia Correa, de la Maestría en Ingeniería – Recursos Hidráulicos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín.

Esta investigación busca promover la diversificación de la matriz energética y mejorar el acceso a este servicio para los ciudadanos, de manera que la planificación energética de los municipios del AMVA sea más sostenible y resiliente.

En el desarrollo de la tesis se estudiaron las características meteorológicas, energéticas, técnicas y morfológicas relevantes de los municipios del Valle de Aburrá, para determinar la viabilidad de generar energía solar fotovoltaica a pequeña escala en el área urbana.

La primera parte del trabajo fue la caracterización del recurso natural, que es la radiación solar, identificando factores meteorológicos que lo afectarían.

“El principal factor limitante de la radiación que llega a la superficie son las nubes, por lo que se trabajó a partir de información satelital y mediciones en tierra para estimar cuánta radiación solar se podría perder por efecto de las nubes, dependiendo del mes y la hora del día”, explicó la investigadora.

Aunque la atmósfera del Valle de Aburrá no esté completamente transparente, el paso de radiación solar sigue siendo significativa y aprovechable en comparación con otras latitudes.

Para estimar la energía fotovoltaica acorde con la morfología urbana se utilizaron herramientas de información geográfica, satelital y meteorológica en tierra, junto con mediciones de potencia de tres paneles solares experimentales.

Dichos sistemas, en las laderas occidental y oriental y en la base del Valle, permitieron conocer similitudes y diferencias en la respuesta a la potencia generada.

A partir de esto se calcularon indicadores de rendimiento y se construyó un indicador de eficiencia basado en el índice de cielo despejado, que involucra la radiación recibida en superficie y afectada directamente por la nubosidad.

En la tercera parte se usaron ajustes lineales y se marcó una escala para estimar la potencia que se generaría en muy corto plazo, y la certidumbre que tendría la potencia de los paneles y la generada según el efecto de las nubes.

Otra parte engloba el resultado principal del trabajo, tomando en consideración los anteriores y estimando la energía solar fotovoltaica que se generaría en techos de diferentes zonas urbanas representativas (ZUR).

“Se pensó en los sectores urbanos porque las ciudades son las mayores consumidoras de energía, pero a su vez podrían generar parte de su gasto para pensar en ciudades resilientes ante el cambio climático”, explicó la magíster Correa.

Se escogieron seis ZUR según ubicación en el Valle, que tuvieran mayores densidades poblacionales y mayores tasas de urbanización, y que fueran zonas contrastantes por efecto de la topografía y la morfología urbana.

“Para la sección oriental escogí Campo Valdés, que tiene edificaciones de baja altura y azoteas de edificios altos en Bosque Chuscal en Envigado, para ver diferencias, pues aunque están en la misma ladera tienen una configuración urbana diferente”, indicó la investigadora.

“De la ladera occidental escogí el 12 de Octubre, con edificaciones bajas y partes altas de Calasanz. En el centro del Valle, edificaciones mixtas cercanas a La Aguacatala y algunos edificios de la Universidad Eafit; y Santa Cruz, en Itagüí, sector industrial, para mezclar tipologías urbanas del Valle y lograr mejor caracterización del recurso”, agregó.

“Las zonas urbanas del centro de Valle cubren un mayor consumo, después están las del oeste y luego las del este. Por efecto de la nubosidad, hay reducción de energía; abril y octubre son los meses menos fuertes, y diciembre y julio muestran los panoramas más favorables para generar energía en el día”, indicó la investigadora.

La quinta sección es un estudio de prefactibilidad de aprovechamiento solar a nivel residencial en la región, planteado en un escenario hipotético, un hogar estrato 4 en el centro del Valle con un costo de referencia de 1 kilovatio/hora.

Según el caso hipotético, el periodo de recuperación de la inversión es menor a la vida útil del sistema fotovoltaico; siempre fueron mayores las ganancias que las pérdidas y exportar o vender excedentes de energía al operador es todavía más rentable.

Después de caracterizar el recurso de radiación solar y de la viabilidad física, considerando factores como nubosidad y topografía, la investigación formula varias recomendaciones orientadas a optimizar el aprovechamiento de la energía solar fotovoltaica en el Valle de Aburrá.

“Aunque a medida que avanza el nivel en L2 –lengua de aprendizaje– el uso de lengua materna se va reduciendo, nunca llega al 100 %, ya que algunas palabras o conceptos no son traducibles de un idioma al otro”, afirma Patricia Aponte, licenciada en Filología Alemana del Departamento de Lenguas Extranjeras de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá.

En ese sentido, la introducción de palabras de la lengua materna –o cambio de código (code switching)– es consciente y cumple una función comunicativa; además la persona que transmite el mensaje –emisor– sabe con quién usar esta herramienta.

Por ello, pese a que algunos estudiantes –e incluso profesores– de lenguas extranjeras identifiquen este cambio de código como un error, realmente no lo es.

Este y otros factores como no tener suficiente contacto con el idioma, tener miedo de hablar o usar un único método de aprendizaje, son algunas de las principales debilidades reconocidas por los docentes en sus alumnos.

“Usar una palabra o concepto propio de la lengua materna en un proceso de aprendizaje de otro idioma, incluso en niveles avanzados –es decir B2 o C1– es el recurso lingüístico al que apela nuestro cerebro en búsqueda de una comunicación efectiva”, detalla la licenciada Aponte.

Entre los hallazgos del estudio realizado por la filóloga hubo tres razones principales para el uso de este cambio: la primera es que se trataba de un fenómeno o de una expresión intraducible, por ejemplo alimentos típicos o nombres propios; la segundo es para aclarar o precisar un concepto que en español –en este caso– tiene varios significados o sinónimos; y la tercera es un mensaje o instrucción rápida y contundente que necesita ser transmitida de inmediato.

“Comprender estas variaciones nos hace a los profesores más flexibles, ya que aún existe el paradigma de que a la hora de aprender se debe entender todo en la lengua extranjera, así que el code switching se puede usar en clase para aclarar o incluso apoyar a los estudiantes en su aprendizaje”, agrega la filóloga Aponte.

Observando el lenguaje

La inmersión en un contexto bilingüe o políglota, como es la preparación de estudio en lenguas, implica que todos los que forman parte tienen conocimiento sobre las mismas bases idiomáticas sin importar el idioma de que se trate (español, inglés, alemán, francés…), así que –según la aproximación de la licenciada– esta metodología resultó válida para observar el papel de estudiantes licenciados en formación.

Para entender estos usos, durante la fase final de los estudios, además de la teoría la filóloga Aponte empleó varios instrumentos, entre ellos la observación no participante, uno de los métodos para acercarse a este fenómeno lingüístico; así, en las intervenciones en clases de metodología tanto oral como escrita se evaluó la ocurrencia del cambio de código.

También se usó un formato de observación, grabaciones de clases completas y transcripciones de estas, entrevistas semiestructuradas con una predominancia de preguntas abiertas a la docente a cargo del grupo objetivo y una encuesta a los estudiantes que tomaban la clase de Alemán VI, comunicación oral).

Bilingüismo, aprendizaje necesario

Encabezando la lista con el inglés, el bilingüismo se ha convertido en un requisito común para el ingreso y egreso en los diferentes niveles de formación del sistema educativo colombiano.

Aunque desde 1994 con la Ley General de Educación el país reconoció la relevancia de aprender una lengua extranjera y actualmente existe el Plan Nacional de Inglés 2015-2025, Colombia VeryWell, aún persiste un déficit de aprendizaje de la lengua anglosajona y aún más de otras lenguas como francés, portugués o alemán.

Según el estudio anual de Education First (EF) de 2019, Colombia se encuentra en la posición 68 entre 100 países evaluados por la institución, en el manejo del idioma inglés con un nivel de aptitud todavía bajo, un promedio de 48,75 y la posición 17 de 19 países de Latinoamérica evaluados.

Aunque hay gran deserción por no apropiar correctamente el idioma o desmotivarse por tener que usar palabras de la lengua materna, ahora es posible tener en cuenta que el segundo es un factor no determinante y no representa un retroceso en el proceso de aprendizaje.

Los impactos del cambio climático se sienten en la remota isla de Rapa Nui, a 3.500 km de Chile continental. Fuertes vientos, sequías, incendios forestales y olas cada vez más altas aceleran la erosión en la isla y amenazan su patrimonio cultural y el bienestar de la población.

Un nuevo programa de reforestación busca combatir los efectos de la erosión y la alteración de los patrones de lluvias a través de la restauración de tierras degradadas y la promoción de la agricultura sostenible.

 

Argentina y Chile impulsan un plan para resguardar los mares en el oeste de la península antártica y el sur del arco de Scotia, una zona con una increíble variedad de vida silvestre que está sufriendo los efectos del cambio climático.

Un área marina protegida en esta región contribuiría a regular la pesca excesiva, conservar la biodiversidad y facilitar la investigación científica.

 

En una pequeña nación insular, cada centímetro de espacio cuenta, y en la era del cambio climático muchas islas se están encogiendo ante los ojos de sus ciudadanos a causa del aumento del nivel del mar, los desastres naturales y la erosión costera.

Entre los países que corren mayor riesgo se encuentra la federación de islas gemelas de San Cristóbal y Nieves, ubicada en las Antillas Menores y amenazada por los huracanes cada vez más frecuentes y severos que azotan la región.

Si bien la amenaza más visible para la nación podrían ser los desastres naturales destacados en las noticias, un enemigo menos visible está devorando las islas desde adentro: la erosión del suelo.

El enemigo interno

El terreno montañoso de San Cristóbal y Nieves está compuesto en gran parte por marga arenosa atravesada por surcos estrechos y profundos llamados «ghauts», que llevan agua de lluvia por las laderas. Si bien estos canales desempeñan un papel clave en el mantenimiento de los ecosistemas forestales, también contribuyen a la erosión aguda del suelo que ahora afecta a las islas, así como también el cambio de uso de la tierra y la falta de medidas de conservación.

Un buen ejemplo de esto es el “ghaut” St. Kitts ’College Street, que atraviesa la capital, Basseterre. En el centro de esta cuenca hidrográfica, esta quebrada canaliza el agua de lluvia desde el norte de la montaña Olivees hasta el mar, a través de la ciudad. Pero la expansión de la agricultura y los asentamientos, junto con la destrucción de la vegetación protectora, ha provocado una mayor erosión a lo largo de sus orillas y en los tramos superiores de la cuenca.

A beach
Las playas prístinas de San Cristóbal y Nieves son un gran atractivo, pero la erosión representa una gran amenaza para el futuro de las islas como destino turístico.  Foto: Flickr / World Poker Tour

Además del costo ambiental causado por la pérdida de suelo, las inundaciones vinculadas a la degradación de la tierra y la sedimentación crónica se han convertido en un fenómeno frecuente a lo largo de este canal. La última gran inundación en 2013 causó daños estimados en US$ 120.000.

«Todo lo que uno escucha es un estruendo como si grandes rocas estuvieran bajando por la carretera y luego se ve el torrente de agua que derriba cualquier cosa a su paso», dice la residente local Leslie Connor.

“Hay daños a las propiedades porque el agua fluye alrededor de los obstáculos y se desvía hacia patios y casas. Nunca se sabe lo que hará. Se ha llevado automóviles al océano e incluso ha provocado la pérdida de vidas», dice Connor.

Luchando a contracorriente

Detener la degradación que ha abierto las puertas al aumento de las inundaciones y la erosión en las islas se ha convertido en una de las principales prioridades del gobierno de San Cristóbal y Nieves y sus socios.

“Los impactos de esta degradación de la tierra son de gran alcance e incluyen riesgos para la salud pública debido a las inundaciones y la eliminación inadecuada de desechos líquidos y sólidos, así como la pérdida de la capa superficial del suelo, la mala calidad del agua en la salida del ‘ghaut’ y la contaminación del medio ambiente cercano a la costa ”, dice la Halla Sahely, coordinadora nacional del proyecto Integrando la gestión del agua, la tierra y los ecosistemas en los pequeños Estados insulares en desarrollo del Caribe (IWEco).

«Las obras para reducir y controlar la degradación de la tierra dentro del ‘ghaut’ son un primer paso fundamental hacia una forma más proactiva de gestionar esta importante zona ambiental», añade Sahely.

El proyecto, liderado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) con el respaldo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), está trabajando para detener la degradación del “ghaut”.

Tras realizarse evaluaciones de diagnóstico a mediados de 2019, se pusieron en marcha medidas de conservación del suelo. Se han colocado gaviones (mallas llenas de piedras) para gestionar el flujo de agua y fortificar el canal, y a lo largo de las orillas se ha plantado pasto vetiver, que tiene raíces profundas, con el fin de estabilizar el suelo y minimizar la erosión.

Gabion baskets
La instalación de gaviones para administrar el flujo de agua y prevenir una mayor erosión de los bancos es solo una de las estrategias que IWEco está aplicando para rehabilitar el canal de College Street. Foto: IWEco

Junto con este trabajo de restauración, IWEco está trabajando con las autoridades locales y los residentes en un marco maestro de planificación para la cuenca, lo cual ayudará a garantizar que las lecciones de conservación aprendidas se conviertan en políticas.

“Durante demasiado tiempo, a pesar de que se les otorgó un estatus de protección legal especial, los ‘ghauts’ en San Cristóbal y Nieves han tenido una gestión activa muy limitada”, dice Eavin Parry, científico ambiental del Ministerio de Medio Ambiente y Cooperativas de San Cristóbal y Nieves.

«La intervención que se está implementando en el marco del proyecto IWEco demostrará las mejores prácticas para mitigar la erosión del suelo y catalizará una mayor gestión de este tipo de zonas de drenaje natural», añadió Parry.

 

El proyecto Integrando la gestión del agua, la tierra y los ecosistemas en los pequeños Estados insulares en desarrollo del Caribe (IWEco) es una iniciativa regional de cinco años que contribuye a la preservación de ecosistemas de importancia mundial a través de una mejor gestión de los recursos costeros y de agua dulce, la gestión sostenible de la tierra y la gestión forestal sostenible. en 10 países del Caribe (Antigua y Barbuda, Barbados, Cuba, Granada, Jamaica, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Trinidad y Tobago).

En muchas partes del mundo, los murciélagos a menudo son etiquetados como plagas chupadoras de sangre o portadoras de patógenos potencialmente mortales, como los coronavirus. Pero esa reputación oculta todas las cosas buenas que hacen los murciélagos, dicen los expertos. Estos mamíferos alados, de los cuales solo una pequeña fracción bebe sangre, desempeñan un papel crucial en muchos ecosistemas al polinizar plantas y cultivos, y regular las poblaciones de insectos.

La acción para proteger a los murciélagos es clave para la preservación de ecosistemas vitales, como los bosques. En 2018, el PNUMA, Eurobats y la Comisión Europea adoptaron un plan de acción para conservar especies de murciélagos en la Unión Europea.

20/618